Casas de pueblo con su terreno
Lo que más cuido en el valle son casas de pueblo: de piedra o encaladas, con su prado, su huerta o su cuadra, muchas heredadas de los abuelos por gente que ahora vive en Madrid, en Bilbao o en Valladolid. Son casas que se quieren mucho y se visitan poco. Y en una casa así el trabajo no está solo dentro: está también en el tejado, en los canalones y en la finca.
El interior pide otras cosas
Aquí no hay salitre, pero el clima de valle tiene lo suyo. En invierno las mañanas son frías y hiela, así que miro que la caldera o el termo sigan funcionando y que no quede agua en grifos y tuberías de fuera. Llueve mucho, y si la casa no se ventila la humedad sube por los muros de piedra. Y en primavera la hierba crece tan rápido que en un mes sin segar el prado se ha comido el camino.
Lo que me piden en el valle
- Visita mensual con fotosIgual que en cualquier otra zona: ventilar, mirar humedades y cierres, vaciar el buzón.
- Prado, seto y huertaSiego, desbrozo y dejo el seto a punto antes de que vengáis en Semana Santa o en verano.
- Leña para el inviernoTe la consigo y te la dejo apilada donde me digas.
- Estar mientras trabajanSi viene el albañil a mirar el tejado o el fontanero a cambiar una tubería, abro y me quedo.
Y para quien vive aquí todo el año, los recados de siempre: la compra, la farmacia o unos papeles en el ayuntamiento.
Todo el valle, sin desplazamiento
Los Corrales, el valle de Buelna, el valle de Iguña y Torrelavega no tienen coste añadido: los tengo al lado. Cerca quedan también Puente Viesgo y Corvera de Toranzo, donde sumo 0,28 €/km desde aquí. Y si después de un temporal quieres que me acerque a echar un vistazo, me lo dices y lo hablamos.
Todo lo que hago aquí lo tienes explicado en cuidado de segundas residencias y en recados a domicilio, y los importes en precios.